Personajes de la fábula

 

 

 

 

Recuerda cuando los animales toman características humanas, como hablar, llorar, discutir, pensar; se hace una personificación.           



 

 

El Ratón de la ciudad y el de campo

Un ratón de ciudad fue invitado por su amigo, un ratón de campo, a visitarlo. El aire en el campo era sano y había grande praderas para saltar y jugar, lo trataban bien, pero para su gusto, la vida allí era aburrida y, además, la comida no era muy variada.

El ratón de campo, impresionado por las razones de su amigo, cerró su casa y lo siguió a la ciudad.

La casa del ratón de ciudad era pequeña y no tenía jardín, pero ¡qué lujo!: suelos de mármol, espejo y cuadros en las paredes y una despensa… nada de hierba ni trigo: dátiles, higos, frutas, por no hablar de los deliciosos panes, queso y dulces.

Los dos amigos se sentaron a la mesa, y para el ratón de campo aquella fue una cena exquisita.

Pero… ¡cuántas emociones! Primero llegaba el gato; luego una mujer; más tarde, un niño, y con tanto movimiento había que dejar la cena a mitad y correr a refugiarse en algún agujero con el corazón de la mano.

Al final, el ratón de campo, pálido y tembloroso, no pudo más y dijo a su amigo, preparando su hatillo:

-¡Quédate con tu lujo y tus riquezas! Prefiero mi vida, que será modesta y aburrida, pero, eso sí, es mucho más tranquila que esta. ¡Adiós!

Bien está Pedro en Roma,aunque no coma.

 

IDevice Question Icon Pregunta de Elección Múltiple
 
 
Los animales que intervienen en la fábula poseen las siguientes características humanas:
  
1. Aburridos
2. Bailadores
3. Habladores
4. Miedosos
5. Deportistas
6. Artistas