El Romanticismo Inglés

El Romanticismo comenzó en Inglaterra casi al mismo tiempo que en Alemania; en el siglo XVIII ya habían dejado sentir un cierto apego escapista por la Edad Media.

Los escritores ingleses de principios del XIX manifiestan la típica rebeldía del Romanticismo de dos maneras:

Rechazo de la sociedad burguesa e industrializada, para evadirse en el paisaje rural, el pasado histórico o países exóticos.

Nuevo lenguaje literario basado en el sentimiento y lo irracional, la subjetividad y la libertad del artista frente a toda regla.

Lord Byron, Percy Bysse Shelley y John Keats son los poetas canónicos del Romanticismo inglés.

Lord Byron: logró una enorme fama en su tiempo, en parte por su escandalosa existencia, en parte por sus extensas obras. Sus primeras composiciones poéticas son plenamente románticas, como Las peregrinaciones del joven Harold (1812-18), que narra los viajes del melancólico protagonista por el sur de Europa, El corsario (1814) o El prisionero de Chillon (1819), leyendas en verso con héroes individualistas y rebeldes.

Su obra maestra es el extenso e incompleto Don Juan (1819), mezcla de poema heroico y satírico sobre el famoso conquistador, que por su ironía puede considerarse una parodia del romanticismo.

Percy Shelley (1792-1822): amigo y compañero de viajes de Lord Byron, abandonó esposa y patria para recorrer Europa y murió ahogado en un naufragio. Escribió extensas obras entre dramáticas y poéticas, como Prometeo desatado (1820), en la que expresa su fe en la humanidad. Sus poemas líricos, más breves, como la Oda al viento del Oeste, destacan por su musicalidad y abundantes metáforas.

Quizá el mejor poeta de los tres sea John Keats (1795-1821), muerto muy joven de tuberculosis, tras un amor desgraciado. Escribió largos poemas narrativos, como Endymion, un homenaje a la cultura griega, pero su fama se debe a sus poemas breves, como sus extraordinarios sonetos o sus grandes odas. En ellos reflexiona sobre la condición humana, el tiempo y el arte, dando rienda suelta a sus sentimientos.

En narrativa destaca Walter Scott, creador del género de novela histórica moderna con sus ficciones sobre la Edad Media inglesa, o las novelas góticas El monje de Lewis o Melmoth el Errabundo, de Charles Maturin.

Walter Scott (1771-1832) es su creador. Sus novelas, ambientadas en la Edad Media principalmente, tienen un tono rebelde y nacionalista. Tuvieron gran éxito y fueron imitadas en toda Europa. Sus personajes y héroes no están idealizados, sino que son presentados con realismo en episodios y situaciones de la vida diaria.

De las numerosas novelas que escribió destacan Ivanhoe y Quintin Durward, cuyos protagonistas, muy del gusto romántico, luchan contra la tiranía o la opresión.